Nunca he sido fan de los musicales. No me entusiasman mucho. A excepción de las películas clásicas de Disney, cuyas canciones están tan bien hechas, que es imposible resistirse a ellas. Eso sí, cuando me llega a gustar un musical, me aprendo hasta la última de las canciones de la película, me descargo la playlist del soundtrack, lo escucho en la ducha, en el autobús, en el trabajo, cuando dibujo, cuando cocino y hasta cuando ando depre, y más si la música ayuda al mood . Dentro del animé de los 90, hay uno muy especial para mí, al que considero un musical, aunque no lo sea. Se trata de Bubblegum Crisis: Tokyo 2040 . Toda una joya clásica de la animación japonesa. Y es de esta serie de la que vengo a contarles en esta ocasión, así que sírvanse su cafecito y pónganse sus armaduras de Knight Sabers, porque vamos a viajar al distópico universo de Bubblegum Crisis . Contaba yo con 12 primaveritas cuando vi el anuncio en televisión abierta; el comercial de un nuevo animé protagonizado por cu...